Hace años, cada vez que cuento un sueño o una anécdota, mi papá me dice "escribilo". Mamá lo apoya, tratando de convencerme de que haga un borrador, como para que me quede la idea, y yo trato de hacerlos entender que no me resulta nada fácil...como ahora: empecé a escribir esto y no sé a dónde voy, ni por qué, ni cómo voy a hacerlo. Lo mismo pasa con mi blog; a veces tengo ganas de revivirlo, pero empiezo a escribir y no puedo terminar. Pensé en subir reseñas de libros, pero tampoco hice nada. Creo que voy a dejar este post así, inconcluso, mi especialidad.
Tal vez por eso me gusta tanto leer. Tal vez por eso me fanatizo tanto con los escritores. Tienen esa habilidad para decir las cosas, y, sobre todo, terminarlas.