domingo, 31 de julio de 2011

Finite incantatem


Todo concluye al fin, nada puede escapar ♪, BOE. Sí, se terminó, the end. Fui a ver Harry Potter. Ahora si que es el fin; cuando terminé los libros todavía me quedaba la película, pero ya no. A los siete años empecé a leer Harry Potter y la Piedra Filosofal, y seguí, y fui creciendo junto a Harry…pero se terminó, y juro que me puse a llorar en el cine. Más de la mitad de mi vida leyendo (los siete libros, el de Los Cuentos de Beedle el Bardo y una especie de enciclopedia/guía que no me acuerdo como se llama), viendo películas, incluso jugando jueguitos de Harry Potter. No sé que voy a hacer de mi vida ahora (así que mejor anda poniéndote las pilas J.K.Rowling jajaja); tengo planeado volver a leer los libros, eso seguro, y también los quería leer en inglés (ni adicta)…además me di cuenta que MUCHAS cosas no me las acordaba, así que tengo una buena excusa.

Hasta siempre Harry, te voy a extrañar. VOLVEEEEEEEEE!



De todas formas, debo admitir que la película no me gustó mucho; lo discutí con varios amigos que también habían leído los libros y les pasó lo mismo: sentimos que faltan MUCHAS cosas importantes, y que cambiaron otras no sé por qué. Pero bueno, es así, a la gente le gusta la historia, por lo que dicen que la película es buenísima, y los lectores nos quedamos con esa sensación de “destrucción” de la historia, de la magia. Bueno, no sé, es solo mi opinión.

Nunca olviden: es leviousa, no leviosaa

*Nox*

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